El presidente de Francia, François Hollande (foto), viajó sorpresivamente ayer a Afganistán para explicar a sus soldados las razones del retiro de tropas galas durante este año (fue una promesa de campaña), tras una década de guerra en la que murieron 83 militares franceses y dos años antes que lo haga el resto de las fuerzas de la OTAN. El mandatario confirmó que repatriará en lo inmediato a 2.000 de los 3.550 militares franceses en Afganistán, y que el resto se encargará de la formación de las tropas afganas y de la retirada de material, entre otras tareas. Su antecesor, Nicolas Sarkozy, había previsto el repliegue para 2013. "Sólo Francia puede comprometer a Francia. (La decisión) será ejecutada en buen acuerdo con nuestros aliados, en particular con el presidente Barack Obama, que comprende nuestras razones, y en estrecha concertación con las autoridades locales. La misión de combatir el terrorismo y perseguir a los talibanes está cerca de cumplirse, de lo que podemos estar muy orgullosos. Permaneceremos en Afganistán pero con un rol diferente; nuestra cooperación se centrará en los frentes civiles y en proyectos de desarrollo, en salud, en agricultura y en electricidad", afirmó Hollande. (AFP-DPA)
El presidente francés confirmó el retiro de tropas